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> Explorando las posibilidades*

<<La cacería de bienes raíces puede ser divertida y educativa. Como ser un detective en busca de pistas. Descubrir posibles clientes es la clave para tener éxito en el momento de comprar bienes raíces sin enganche alguno. Hay que adoptar el hábito cotidiano de salir a llamar a las puertas y tocar timbre.

>Para mantener una actitud positiva durante tu búsqueda, habrá que entender cómo funcionan los juegos de números. Esto se ilustra mejor con una observación que hice desde la ventana del segundo piso de mi casa, donde vivía en Latinoamérica. En la calle de abajo, había una mujer que llamaba a las puertas del vecindario con el propósito de vender tortillas. Vendía los paquetes por $ 10 (pesos) cada uno. Desde mi punto de vista, pude ver que ella tenía que llamar a 10 puertas antes de vender 1 paquete de tortillas.

>Esto significaba que tenía una relación de ventas de 10 por 1. En otras palabras, la venta de un paquete de tortillas por $ 10 (pesos) era igual a 9 no-ventas. Cada venta que hacía, o cada “sí” que recibía, tenía un valor de $ 10 (pesos). Por lo tanto, cada no (o no-venta) tenía un valor de $ 1 (peso). Necesitas adoptar la actitud de que “no” es bueno.

>Primero, calcula el número de casas que necesites ver. En otras palabras, el número de “negaciones (nos)” para poder hacer tu primera compra. Esto te dará la actitud positiva necesaria para hacer que la búsqueda sea divertida. Aprende cuáles son tus propios índices de venta, y luego empieza a llamar a las puertas y a tocar timbre para hacerte rico. Deberás hacer ofertas constantemente.>>

*Fragmento del libro “Sin Enganche: Cómo comprar bienes raíces en América Latina sin usar tu propio dinero”.


> Importante a tener en cuenta:

Usted puede usar estas técnicas para comprar su propia casa sin enganche.
SIN ENGANCHE: CÓMO COMPRAR BIENES RAÍCES EN AMÉRICA LATINA SIN USAR TU PROPIO DINERO


El propósito de este libro es hacer que la inversión en bienes raíces sea lo mas fácil posible y sin riesgos. Todas las herramientas están aquí para permitirle hacer mucho dinero invirtiendo en bienes raíces, aunque usted no tenga conocimientos previos sobre inversiones en bienes raíces.
Más de 40 ejemplos con diferentes técnicas utilizadas para realizar transacciones sin enganche. Una guía de preguntas que deberá recordar a la hora de hacer una transacción. Puede imprimirlas y llevarlas consigo cuando salga a buscar bienes raíces.
Lo que sigue es un fragmento del libro “Sin Enganche: Cómo compra bienes raíces en América Latina sin usar tu propio dinero”, del reconocido autor norteamericano Robert Shinn.

<<Un acuerdo de compraventa es en realidad una opción de corto plazo, y estas opciones pueden ser muy vendibles. Más adelante, veremos este punto en detalle.

>El dinero invertido en bienes raíces se gana cuando se compra, y no cuando se vende. El error más grande y más costoso que comete un inversionista principiante es creer que hay un método estándar para pagar sus deudas. Si dos personas se ponen de acuerdo en un contrato, no importa cuán extraño sea, éste puede ser un contrato legal. Por ejemplo, si yo acuerdo comprar tu casa por una cantidad fija de $ 100.000, sin tazas de interés o pagos por cien años, y con el pago total que deberá estar pagado al final de los cien años, entonces tú y yo tenemos un contrato legal. Yo también podría acordar comprar la misma casa por un millón de dólares, con una taza de interés de 1.000%, pagándola por mes, y también tendríamos un contrato legal.

>Si se le preguntara a un inversionista novato cuál de las dos sería mejor, pagar 8% o 10%, el inversionista novato respondería que el 8%. Puede que el inversionista con más experiencia escoja el 10%, con la condición de que la taza de interés pueda diferirse por un período de 10 años.>>


EL CONOCIMIENTO ES PODER
SIN ENGANCHE
CÓMO COMPRAR BIENES RAÍCES EN AMÉRICA LATINA SIN USAR TU PROPIO DINERO


Del autor norteamericano Robert Shinn
Libros del autor norteamericano Robert Shinn

-La Biblia del Vendedor Exitoso: Técnicas de venta y negociación
-Lenguaje Corporal 007
-Sin Enganche: Cómo comprar bienes raíces en América Latina sin usar tu propio dinero


Para contactarse con nosotros haga clic en el siguiente botón para dejar su mensaje y nosostros nos pondrémos en contacto con usted.

Para más información sobre cómo comprar bienes raíces sin enganche ingrese en:
www.usaseminarios.com

 

Compre Bienes Raíces sin enganche @@@@ Compre Bienes Raíces sin anticipo
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> El acuerdo de compraventa*

<<Evita usar contratos de formato estándar. La mayor parte de la formulación detallada estándar en estos contratos se incluye para proteger al vendedor. Por eso, siempre debes redactar tu propio contrato. Si es necesario, consigue un abogado que te asista. Recuerda que una vez que el contrato se acepte por escrito, éste se convierte en un documento legalmente vinculante que compromete a las dos partes, donde ninguna de ellas podrá retirarse sin el permiso de la otra. Si compras una propiedad que ya está ocupada, tendrás que obtener el derecho a mostrarla a posibles inquilinos antes de que se venza el contrato con la compañía de depósito en garantía.

>Ahora, volvamos a los 17 puntos esenciales para tu contrato. Lo más importante es que incluyas a todos ellos en tu contrato, y que lo diseñes a fin de que cumpla con tus necesidades. Simplifica tu contrato para no darle un susto a quienes se lo presentes.>>

*Fragmento del libro “Sin Enganche: Cómo comprar bienes raíces en América Latina sin usar tu propio dinero”.

> El acuerdo de compraventa

El acuerdo de compraventa deberá incluir lo siguiente:
1. Cuándo y en dónde se hace la oferta.
2. Nombres de las partes involucradas.
3. Dirección de la propiedad y todo lo que está incluido en ella.
4. Depósito.
5. Precio de compra.
6. Método de pago.
7. Escritura.
8. Divulgación.
9. Instrucciones de la compañía de depósito en garantía.
10. Costos de cierre.
11. Inspecciones.
12. Condiciones de la venta.
13. Cláusula exculpatoria.
14. Obligaciones (deudas) y mantenimiento.
15. Posesión.
16. Incumplimiento en el pago.
17. Tiempo.

En mi libro encontrará el desarrollo de cada uno de los 17 puntos recién mencionados.


EL CONOCIMIENTO ES PODER
SIN ENGANCHE

Conviértase en su propio jefe, maneje sus propios horarios y obtenga una importante ganancia.
Invertir en Bienes Raíces sin enganche sigue siendo la manera más rápida y segura para lograr un buen bienestar económico.
Tener el conocimiento es la llave al éxito.

Es posible comprar una casa sin enganche y no tener que gastar miles de dólares en un seminario para aprender cómo.

Increíble pero real, está a punto de conocer la información que cambiará su futuro.

Descubra la manera sin tener que trabajar “full time”.

Esta es una forma original de invertir en propiedades. Usted puede ser un inversionista en bienes raíces y lograr ser dueño de muchas propiedades sin ningún enganche.

Lo que sigue es un fragmento del libro “Sin Enganche: Cómo compra bienes raíces en América Latina sin usar tu propio dinero”, del reconocido autor norteamericano Robert Shinn.

<<A mí, el mundo de los bienes raíces siempre me ha resultado aburrido. Soy una persona cuya pasión es navegar y por lo tanto me gusta tener mucha libertad. Por eso, ya desde muy joven, comprendí que iba a ser necesario tener mucho dinero si quería alcanzar todos mis sueños. Ser perezoso me llevó a buscar atajos, los cuales conforman el tema central de este libro: los atajos hacia la riqueza.

>Las historias que protagonizo en este libro son verídicas y el dinero proveniente de las distintas transacciones está documentado en los archivos públicos. Quiero aclarar que los valores que figuran en el libro están expresados en dólares. En el capítulo IX (Cómo hacer una oferta sin enganche), todos los personajes que figuran en los 24 ejemplos son ficticios, y algunas veces sus personalidades un tanto ridículas. El hacer contratos es aburrido, por lo que intenté crear personajes interesantes para mantenerte atento. Además, cada individuo tiene una personalidad diferente y, por lo tanto, habrá contratos que funcionen mejor con unos que con otros. Los métodos que enseño en este libro me han servido a mí, espero que igualmente te sirvan a ti.

>América Latina y Norteamérica son vecinos, y aunque con enormes diferencias culturales entre sí, comparten una creencia: que en sus respectivos países es imposible comprar bienes raíces sin enganche. No obstante, en Estados Unidos y Canadá algunas personas se han enterado de este método de comprar bienes raíces por medio de programas de televisión que pueden verse a altas horas de la noche, donde se anuncian seminarios que enseñan cómo hacerlo, así como por medio de libros de autoayuda.
Me sorprende que, al hablar con muchos latinos acerca de este tema, me digan que no saben nada al respecto, para después decir que tal vez sea cierto que se pueda comprar bienes raíces en Estados Unidos o Canadá sin dinero, pero que una transacción así nunca podría llevarse a cabo en Latinoamérica.

>De hecho, en realidad sucede lo contrario: todos los días del año este tipo de transacciones se realizan en todas las ciudades de América Latina. Y algo aún más sorprendente es que: ¡es más fácil hacer transacciones de bienes raíces sin enganche en Latinoamérica, que en ningún otro lugar del mundo!

>Puedes poner en tela de juicio esta afirmación, pero antes de ir sacando conclusiones, te sugiero que sigas leyendo. Pongamos un ejemplo para mostrar cómo yo, un gringo estúpido, puede tener éxito con este tipo de transacciones en Latinoamérica. En este preciso momento, estoy escribiendo este libro en mis oficinas de finanzas de bienes raíces en Guatemala, así que te invito a que me acompañes a salir a las calles de Quetzaltenango, la segunda ciudad más grande de Guatemala, para buscar una casa en venta. ¡Vamos!

>Salgo de mi oficina, es una mañana espléndida, el día es perfecto como para comprar una casa. Camino por la calle, pero no veo ninguna casa que esté en venta. Paso frente a una tienda y decido entrar a preguntarle al dueño si por casualidad no conoce a alguien que quisiera vender su casa a un gringo común y corriente.

>El dueño de la tienda me comenta que la casa de su primo está en venta, así que telefoneo a su primo y quedamos en vernos de inmediato. Me dice que el precio de venta es de $ 50.000. No está nada mal, ya que la casa está valuada en $ 40.000 (da la casualidad de que soy experto en los valores de mercado de viviendas en esta zona) y él quiere vendérmela por sólo $ 10.000 por sobre su valor de mercado. ¡Qué suerte! Ya que por ser gringo, me he acostumbrado a que la gente me pida el doble del precio de lo que cualquier vecino pagaría. ¡Caramba! Este tipo ha sido bastante generoso conmigo.

>Acepto el precio y me explica los términos: quiere todo al contado. En el momento en que acepto, algo raro empieza a ocurrir (esto sucede en cualquier lugar del mundo): al vendedor le empiezan a salir cuernos. Y mira: ¡le está creciendo una cola! Le han ganado la avaricia y el ego, porque se ha convencido de que está por venderle su casa a un gringo estúpido, el que ha acordado pagarle todo al contado y, por si fuera poco, por $ 10.000 por sobre el valor de mercado. Pronto saldrá a contárselo a todos sus amigos.

>Mientras tanto, yo observo que la casa está vacía, y le explico que no me gusta tomar decisiones impulsivas, en especial las importantes como ésta. Quedamos en vernos al día siguiente para hacer una revisión minuciosa de la casa, antes de firmar el contrato de compraventa.

>Hagamos una pausa, porque creo que éste es el momento oportuno para contarte, querido lector, acerca de la manera en que mis padres me criaron cuando era un niño. En primer lugar, me enseñaron que cuando un hombre desea acercarse a una mujer a la que quiere conocer mejor, nunca conviene decirle: “¡Hola, hermosa! ¿Quieres tener sexo conmigo?” En la mayoría de los países del mundo, el formular una pregunta así se considera irrespetuoso. Una manera más conveniente de enfrentar el reto sería invitarla a comer e incluso regalarle flores. En segundo lugar, mis padres me enseñaron a ser siempre cortés y nunca hacer compromisos si no era capaz de cumplirlos.

>Aludo a mi niñez, para mostrar que no es una buena idea pedirle al vendedor que me venda su casa sin enganche, cuando me está pidiendo todo al contado. Vale más ser paciente. Así que dedícate a conocer al vendedor, llevando flores a la mesa de negociaciones. Teniendo esto en cuenta, sigamos con la historia.

>El primo y yo nos reunimos al día siguiente y, luego de revisar la casa, le digo que me gusta mucho, pero que tendría que hacerle algunos cambios para poder vivir en ella cómodamente. Le pregunto si consideraría la posibilidad de alquilármela con la opción de compra. Le digo que estoy dispuesto a pagar los costos de las reparaciones y renovaciones necesarias, y que firmaría ese mismo día el contrato, estipulando mi compromiso a hacerlo.

>El alquiler normal en este vecindario es de $ 150 y el vendedor me ofrece el precio de gringo de $ 200. Al aceptar su precio, observo cómo empiezan a crecerle los cuernos aún más, y le pregunto si él firmaría un contrato de alquiler a largo plazo, digamos a diez años. Al escuchar esto, se le dificulta mantenerse de pie, ya que el peso de la cola le ha alterado el equilibrio, y accede de inmediato, mientras empieza a soñar con el cheque que recibirá mes a mes y en cómo gastará su dinero. Le hago el primer cheque y justo antes de darle el contrato que yo mismo había elaborado de antemano, le digo: “Quisiera pedirle un pequeño favor: ya que le he expresado mi interés en comprarle la casa, ¿no le importaría que se transfirieran los pagos del alquiler directamente a mi deuda restante, cuando yo decida ejercer mi opción?” A esta altura, no puede hacer otra cosa que darme un sí. Los dos firmamos el contrato.

>¿Qué es lo que he logrado en esta transacción? He comprado una casa en Latinoamérica sin enganche y casi sin ninguna tasa de interés. Digo “casi”, porque mi precio de compra fue de $ 10.000 por encima del valor de mercado (en realidad, a estos $ 10.000 podrían llamársele interés). El común de la gente habría pagado $ 30.000 de interés, si hubiese hecho un préstamo bancario. ¡Ahorré nada más ni nada menos que $ 20.000! No está nada mal para un gringo común y corriente. ¿Y sabes qué? Un latino lo hubiera hecho mejor. Mucho mejor.>>


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